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miércoles, 4 de mayo de 2016

CROACIA INTEGRANTE DEL REINO DE HUNGRÍA.




Comerciantes venecianos, soldados, trabajadores y campesinos croatas, y nobles húngaros, convivieron (más mal que bien) y dejaron su impronta en este hermoso país balcánico. Posiblemente esa mezcolanza sirva para explicar el carácter afable y acogedor de sus gentes. Durante los siglos plenomedievales gran parte de la Croacia actual estaba integrada en el Reino de Hungría, el reino medieval más poderoso de Europa Centro-Oriental. Magiares y venecianos pugnaron durante décadas por el control de la costa dálmata. La superior flota de la república de San Marcos acabó triunfando en el mar y llevándose (y nunca mejor apuntado) el gato al agua.


El reino de Croacia, unificado y fundado por Tomislav I en 925 perdió su independencia nominal con la muerte del rey Dimitar Zvonimir en 1091. Sin la existencia de un sucesor, su viuda, Helena de Hungría, ofreció el trono a su hermano Ladislao  , rey de Hungría. Una parte de la nobleza croata eligió a su propio rey Petar Svacic. Durante unos años, en los que se produjo la muerte de Ladislao, la coronación de Colomán y la intromisión de Venecia, la situación política en Croacia era confusa e inestable, hasta que en 1097 se produce el choque armado entre húngaros y croatas en la batalla de la montaña Gvozd. El enfrentamiento finalizó con la muerte del aspirante croata y la coronación de Colomán , llamado el Bibliófilo, como rey de Croacia. Desde este momento y a lo largo de ocho siglos Crocia quedó vinculada a Hungría hasta la disolución del Imperio Austro-Húngaro al finalizar la Primera Guerra Mundial.


Los magiares utiizaron las fortalezas, como la de Klis para defender la región. Primeramente de los venecianos que constantemente intentaban someter la costa de Croacia. Tras varios vaivenes (Zara cambió varias vences de manos) a partir de 1420 la República de San Marcos se implantó en la región de forma perdurable. El otro enemigo al que tuvieron que hacer frente eslavos y húngaros unidos fueron los turcos del Imperio Otomano. Ladislao I fundó el obispado de Agram (Zagreb ) y en general los monarcas húngaros patrocinaron la implantación del catolicismo en el país, de forma paralela al crecimiento de la iglesia ortodoxa en la vecina Serbia. El rey de Hungría delegaba en un ban (una especie de virrey) el gobierno de Croacia, que en la práctica funcionaba de forma autónoma y contaba con su propia dieta. Algunos de estos banes, como Belos Bukanovic, pertenecían a la aristocracia eslava.  

lunes, 16 de noviembre de 2015

HERMAN II, CONDE DE CELJE.



Herman de Celje (Cillei en húngaro) fue uno de los más firmes aliados del emperador Segismundo de Luxemburgo , además de suegro y consejero. La familia Celje es originaria de Eslovenia, al sur de Maribor, y Herman se ganó la confianza del rey Segismundo después de la batalla de Nicópolis (1396), cuando salvó la vida al Luxemburgo, ayudandolo a abandonar el campo de batalla en una barquita de pescadores, después de sufrir una aplastante derrota frente al turco. Como recompensa Segismundo cedió a Herman el distrito de Varzdin y algunas posesiones en la frontera entre Eslovenia y Croacia. El noble esloveno siempre se mantuvo fiel al húngaro, y cuando este enviudó, le entregó a su hija Bárbara en matrimonio. Después de la boda Herman fue nombrado ban de Croacia, Dalmacia y Eslavonia, territorios que dependían en esta época de la Corona Húngara, y se convirtió en el magnate más notable de tierras croatas. Otras de sus hijas, de nombre Ana, se casó con Nicolás Garai el Joven, que ocupaba el cargo de Nádor . Como hombre de confianza de Segismundo Herman II se cuenta entre los fundadores de la Orden del Dragón. Herman mantuvo también buenas relaciones con el rey de Bosnia, Tvrtko II (sin esposa ni hijos) hasta el punto de ser nombrado heredero al trono bosnia. Sin embargo, Herman murió antes que Tvrtko II.  

domingo, 1 de junio de 2014

LAS MURALLAS DE DUBROVNIK



La República de Ragusa (actual Dubrovnik) fue uno de los más potentes estados del Mediterráneo Central durante la Edad Media y la única ciudad adriática que pudo resistir el avance veneciano en aquellas costas. Uno de los principales factores que contribuyeron a conservar su autonomía hasta época napoleónica fue su imponente entramado defensivo, formado por torreones, baluartes, fuertes y una muralla que rodea (y cierra) completamente el núcleo urbano.  



En el siglo XII se erigieron las murallas de la ciudad, en croata Dubrovacke gradske, construidas con roca caliza, alrededor de la ciudad nueva, para intentar protegerse y defenderse de las amenazas llegadas tanto de Oriente como de Occidente. Numerosas adiciones y fortificaciones, su construcción se prolongó hasta el siglo XVII, han hecho de estas murallas medievales de las mejor conservadas de Europa. Como si de una auténtico milagro se tratase, después de un pasado turbulento y un durísimo asedio durante los años '90, los orgullosos muros de la ciudad aún permanecen en pie.



Una fortificación jalonada con fortines, bastiones y torreones, que se extiende durante unos dos kilómetros, elevándose hasta los 25 metros de altura. Hoy son centenares de turistas los que tratan de asaltarlos. El cerco de murallas está reforzado por tres torres circulares y catorce cuadrangulares, cinco bastiones, dos grandes y angulares fortificaciones y el Fuerte de San Juan. El foso que rodeaba parte de la ciudad contaba con más de 120 cañones que hacían mucho más férrea y efectiva su defensa. 


A lo largo de su turbulenta historia, muchas han sido las ocasiones en que Ragusa ha dado muestras de lo formidable de sus murallas y de su capacidad para la resistencia. Entre 866 y 867 aguantó quince meses de asedio sarraceno contando con la ayuda de la flota bizantina enviada por Basilio I. En 948 los venecianos intentaron conquistar la ciudad y los ragusanos atribuyeron la victoria a San Blas. También Stefan Nemanja, Gran Príncipe de Raska, fue derrotado en las puertas de Ragusa en 1185, que en esta ocasión contaron con la ayuda de los fieros normandos. En 1205 venecianos y cruzados se aposentaron en Dalmacia y a Ragusa no le quedó más remedio que abrirle sus puertas y en 1451 el poderoso señor de bosnia Stjepan Vukci Kosaca se vio obligado a levantar el sitio. 



Trdava Lovrijenac, o Fuerte de San Lorenzo, situado en una especie de islote frente a la ciudad, para asegurarse la lealtad de la guarnición, ésta, se sustituía cada treinta días, y además únicamente se les proporcionaban víveres para ese tiempo.


Trdava Bokar, defendía una de las puertas principales, la Puerta de Pile. Diseñada en el siglo XV por el arquitecto florentino Michelozzo di Bartolommeo, que fue invitado a Ragusa para dirigir la defensa de la ciudad tras la caída de Constantinopla. El fuerte Bokar está considerado uno de los más hermosos ejemplos de armonía y funcionalidad de la arquitectura defensiva. 


El Fuerte Revellin, exento, protegía y defendía el acceso a la ciudad a través de la Puerta Ploca, y también tiene controlado el puerto. Fue construido en 1462, y diseñado por Antonio Ferramolino, tras la caída de Bosnia y el recrudecimiento de la amenaza otomana. El nombre deriva del término rivelino (revellin) que hace referencia a la obra defensiva construida frente a la puerta de la ciudad. 


La no tan importante entrada norte, Sjeverna gradska vrata, está defendida por la St. James Tower. 


Las murallas marítimas se extienden desde del Fuerte Bokar en el Oeste, y el Fuerte de San Juan en el sur, y la Fortaleza Revelín, y su cometido era defender a la República de Ragusa de los ataques marítimos, especialmente de la marina veneciana. 


Las imponentes murallas terrestres se extienden desde Trdava Bokar hasta el Fuerte Revellin. 


El Fuerte de San Juan - Trdava sv. Ivana - cumplía la función de proteger la entrada del puerto, uno de los lugares más importantes de la ciudad, a través del cual los comerciantes ragusinos controlaban gran parte del Adriático. Consiguió en varias ocasiones evitar el acceso de piratas y otras naves enemigas. 


Tvrdava Minceta, desde el norte ejerce el dominio sobre toda la ciudad, se yergue como una auténtica torre del homenaje, señera y señora de todo el entramado defensivo. Mencetic era la familia propietaria de los terrenos donde se construyó la torre. 


Además de murallas y torres que defendían la ciudad de Dubrovnik, la República de Ragusa, también contaba con núcleos cercanos fortificados, como Ston. La gran muralla de Ston, situada varios kilómetros al norte de la capital ragusina, formaba parte del sistema defensivo de la República. 


lunes, 16 de septiembre de 2013

STARA LJEKARNA.



En este monasterio franciscano, ubicado en Dubrovnik, la antigua República de Ragusa, se encuentra la que dicen farmacia más antigua de Europa que aún continúa dispensando medicamentos y que abrió sus puertas en 1317.